10 marzo 2010

La Oposición y su eterna diarrea. By Plastita’s

El domingo 7 de marzo se observó un asqueroso espectáculo en Valencia, estado Carabobo, donde se atendió el llamado que realizó la mesa de la unidad para discutir lo concerniente a las candidaturas únicas que regirán para las elecciones parlamentarias a realizarse en el mes de septiembre, y en vez de acuerdo lo que se formó fue tremenda tángana. Tal parece que nuestros políticos no han aprendido nada a lo largo de once años donde Esteban le ha brindado una lección en lo que ha carisma, lenguaje y estrategia se refiere, no puedo afirmar que Esteban y sus secuaces hayan hecho trampa en las elecciones pasadas, porque carezco de pruebas, aunque esos números de cédulas de dos dígitos que aparecenmesa unitaria en el registro electoral brindan serias dudas y la negativa constante de auditarlo aun más.

Sin embargo resulta muy triste como unos “líderes” pretenden imponerse desde lo que ellos creen es su derecho, da pena ajena ver a Julio Rivas diciendo que él se ganó el puesto como candidato, lo que yo no quiero ni imaginarme es ver a ese niño en la Asamblea Nacional discutiendo con los verbos encendidos de la revolución, que carrizo puede hacer un bebé mimado contra gente curtida en el bajo mundo de la política. Por otro lado resulta curioso que sean los protagonistas de la pérdida de la alcaldía de Valencia, los que ahora quieran erigirse como los salvadores de la democracia, cuando llegaron a la gobernación nuevamente gracias a la candidatura de Acosta Carles, y lanzaron una candidatura a última hora, para así poder cederle la Alcaldía de Valencia al PSUV.

En Miranda la cosa no está fácil, Mendoza y Borges anunciando que son lo mejor de lo mejor, en Chacao existen más de cien candidatos, Portuguesa y Carabobo no se ponen de acuerdo, todo parece apuntar que queremos seguir brindándole a Esteban una Asamblea unicolor, para que siga haciendo lo que le da la gana, sin ningún tipo de control, parece que el compromiso que se basa en salvar la democracia, ahora se centra en las ambiciones personales de grupos y personajes comiquitas que siguen bailando el son que les canta Esteban.

Cuando estas ratas políticas comprendan que el futuro radica en proponer planes razonables y alternativas viables; que le enseñen al país que la conducción del destino no es tarea de uno, sino labor de todos; que las ambiciones personales deben ser dejadas a un lado y trabajar por el bien común la función esencial; ese día se dejará atrás esta pesadilla, comenzará a regir nuevamente el estado de derecho, y Venezuela se enrumbará hacia el desarrollo, de los contrario tendremos que calarnos a Esteban y su eterna idiotez hasta el dos mil siempre.

Cuando los números no le daban a la oposición llamaron a la abstención, luego retiraron las candidaturas a última hora para entregarle la Asamblea a Esteban. Ahora cuando el descontento los favorece no se ponen de acuerdo, es que definitivamente tenemos al presidente que nos merecemos.

0 Opiniones:

Publicar un comentario